Energía


Huyendo 

¿A dónde va lo que va?, ¿a dónde viene lo que siente?
… a la vida, a la brisa.
sueños de caos, miedos de amor, que perturban, que duelen, que atan…
Te ata el cuerpo, se ata el alma,
Que como el aire, sola ésta
… permanece pero no la sientes, no sabes que está, no sabes que va.
La muerte cuan misteriosa,
… tan bella, tan indeseada, tan imaginada…
se esconde 
¿Quién te dio ese nombre desventura soñada, dolor prolongado?
Porque vibras, porque tiemblas…
¿Qué sientes tu dorada muerte al morir???
Huye la soledad, no quiere salir,
Llora aislada porque no quiere existir.
Que angustia, que agonía siente la vida de vivir,
Que miedo rojo tiene el sol de latir.
sólo luna se escucha venir. 
No vuela.
Suspira el cielo, sueña el silencio.
Solo...  en la oscuridad...
se desvanece el camino.
La vida dejó de vivir.
Susana Ceballos
(La sublime



La Fantasía

La música suena,
Las melodías vibran,
Se escuchan los sueños,
Se miran los deseos,
Huele a silencio.
¿Qué pasa hermosa desventura?,
¿Qué pasa hermoso sentir?
¿Qué piensa tu piel?
¿Que sienten tus palabras?
Huye corazón, vibra en el viento,
Sucumbe, miente, trasládate,
No eres tú y eres tú, eres tus deseos
¿Quién eres?,
Soy tú y él, soy tú y ella
Los  miedos y las pasiones se confunden,
Se desvanecen en la piel
¿Y tú? ¿Qué pasa contigo?
¿Donde estas hermosa soledad?
En la quimera y en el sueño…
 …en el vacío.

Susana (La sublime)



EL ARCO Y LA LIRA

Necesitamos salir
para fundar el mundo;
surgir en la poesía
para reconquistar el origen.
 

Se desgarra nuestra voz
cuando insistimos
en darle al delirio su forma,
cuando la historia
palpita en nuestras manos,
en las pupilas de quien escribió
que el hombre es pluralidad y diálogo.
También lo sabemos:
nuestra voz es muchas voces
y nuestras voces
son una sola voz.
 

Se abre el sol en su tamaño
incendiando su talismán
que cambia el sentido de las cosas
y un idioma sagrado
que sigue oculto
nos invita a ser lo que somos;
como el lenguaje
que a pesar de su secreto
describe el tiempo
y atraviesa la semejanza,
la dirección múltiple,
el juego de los senderos
que despiertan a un nuevo laberinto.
 

Algo sucede detrás de las puertas
donde ya nadie habita,
una lanza se aproxima
con el pensamiento
cuando cae la tarde
y todo se ajusta a su regreso.
Habrá otro silencio;
pero también quienes guarden
las palabras exactas
para exorcizar el miedo.
 

Nada queda...
ni el poema.
Me marcho,
me dirijo hacia mi mismo.
Hay que empezar de nuevo.
DE: BAJO EL SIGNO DE HERMES (1998)
Victor Raul Jaramillo

EL TIEMPO


El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas”.

En un momento creer que no somos capaces de manejar nuestra propia vida, nuestra propia existencia, nuestra propia forma de hablar, de expresarnos, de ser en el momento preciso o en el momento que queremos que sea el preciso. Llegamos a sentirnos inútiles en nuestro intento de controlar todo, de controlar nuestra forma de aparecer en el mundo frente al otro con lo que teníamos pensado, con lo que teníamos planeado para ese momento, para ese instante, para ese segundo, para ese tiempo, que pensamos, podemos manejar de acuerdo a lo que vivimos y a lo que sentimos.
 
Pero es en ese momento, en ese instante, en ese segundo donde nos damos cuenta que el tiempo no es de nosotros, no nos pertenece, descubrimos que es el tiempo el que nos tiene a nosotros, que es él el que nos maneja de acuerdo a a lo que considera acertado, propicio para nuestra vida, para nuestra edad…  Pero ¿Por qué?, ¿será que sabe quiénes somos?, ¿será que sabe lo que pensamos, lo que sentimos y lo que necesitamos?, ¿será que busca ser un ayudante anónimo, un ayudante que quiere pasar desapercibido pero al mismo tiempo ser quien tenga la “culpa” de nuestros pesares, de nuestros “Hubiera”?.


La verdad no estoy muy segura de ello, pero parece ser el único que nos aterriza y nos avisa de que algo no está bien, de que algo nos falta,  de que hay algo que necesitamos y lo estamos buscando en el lugar que no es, en el momento errado. Y ¿cómo nos avisa?, ¿cómo se manifiesta esa advertencia?... Tal vez con una palabra, tal vez con un sentimiento o una emoción pasajera, tal vez con una imagen, tal vez con un olor, con un sueño, la verdad creo que puede hacerlo de muchas formas. Pero ¿con qué intención?. No creo que con la intención de alarmarnos, de preocuparnos, de estresarnos, de decirnos que lo estamos haciendo mal; creo que lo hace con la intención de recordarnos que somos seres que existen, que viven, que sienten, que necesitan, que fallan y que quieren ser mejores, que necesitan ser ellos mismos, que necesitan de sus errores, de sus triunfos, que necesitan de cada pensamientos nocturno para seguir dándole vueltas al tiempo, para seguir intentando ser más que personas, para seguir insistiendo en darle significado a sus sentimientos, y tal vez para seguir siendo seres totalmente confundidos, que en su busca de saber quiénes son,  se encuentran  con nuevas decepciones, con nuevas preguntas, con nuevos conflictos, que al final del día terminan por definir lo que son, terminan por darle respuesta a lo que tanto nos desgastamos buscando: Nosotros mismos



Susana

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