No es aislarse; es desprenderse; el silencio no es un don sino un fruto difícil. Este silencio físico es apenas medio propincuo para acallar la propia algarabía.
¡Silencio! ¡No ves! Puedes entregarte a las pasiones: nadie lo sabrá; nadie te contiene. Pero ¿serás digno del silencio?
Fernanado Gonzales
(Los Negroides)
No hay comentarios:
Publicar un comentario